Hoy volviendo del fisioterapeuta y al ir a coger el autobús, había en la parada una persona con discapacidad visual que estaba esperando junto con otra que le ha indicado que venía el autobús que tenía que coger.
A la hora de subir, todo el mundo ha subido a empujones y he sido la única persona que me he quedado para ayudarle y eso que todos habíamos visto que iba a necesitar ayuda.
Al subir había un conductor de pie hablando con el otro que conducía y tampoco le ha ayudado, ni se ha inmutado.
Con las cosas que yo aprendí en el cole con mi peque H, le he dicho que cogía también ese autobús y que si quería le podía ayudar a pasar la tarjeta porque él la llevaba en la mano, pero nadie le hacía caso, me ha contestado que sí así que le he cogido la mano y se la he dirigido hasta la maquinita donde se paga.
Después le he indicado que había un asiento libre que si quería le acompañaba y me ha dicho que no que iba mejor de pie porque iba a bajar pronto, así que yo me he quedado cerca de él porque he visto que nadie se percataba de su existencia y he pensado que podía volver a necesitar ayuda.
En un momento iba a moverse y la gente se le ha girado mal diciendo que estaba empujando y ahí he tenido que intervenir y les he dicho que por favor que nos dejasen pasar con cuidado y he señalado el bastón blanco y parece que algunas personas han reaccionado algo.
Se ha quedado en mitad de la puerta y la gente le ha increpado de nuevo, he vuelto a intervenir y le he ayudado avisándole de todo lo que pasaba para que se agarrase en otra barandilla.
Le he preguntado cuál era su parada, si quería que le ayudase y me ha dicho cuál era y el número y cuando ha llegado el momento le he dicho que esa era su parada, pero que no era la mía y en ese momento otra chica del autobús se ha ofrecido para ayudarle a bajar avisándole al conductor de que esperase un poco porque además ha parado muy separado del bordillo y hubiese sido imposible que él hubiera bajado solo.
De un autobús lleno de gente, solamente dos personas le hemos prestado ayuda y muchos ya se habían percatado que era un discapacitado visual.
No me creo mejor que nadie, ni lo cuento por eso, pero últimamente me estoy dando cuenta que nadie pide las cosas por favor, nadie da las gracias, evitamos saludarnos, estamos todos como enfadados y no nos ayudamos. Cada vez somos más individualistas.
Y si esto lo hacemos aquí con las personas que tenemos más cerca, que más nos van a dar los que tenemos más lejos.
Estamos perdiendo todo tipo de valores como sociedad y es una tristeza, de verdad.
E insisto que no soy ejemplo de nada, que yo también hago mal muchas cosas, pero no sé si es por mi trabajo o el entorno en el que vivo, me sale bastante espontáneo ayudar a las personas.
O igual también es porque me veo un poco reflejada en ellas cuando yo no puedo hacer algunas cosas y agradezco gestos de este tipo.
Sea por lo que sea, nos estamos perdiendo como sociedad y es muy triste.