
sábado, 12 de diciembre de 2020
EL NIÑO, EL TOPO, EL ZORRO Y EL CABALLO

miércoles, 2 de diciembre de 2020
LECTURA MÉDICA
Últimamente, sabéis que estoy en un proceso de cambio y de adaptación y estoy leyendo libros que tienen en común conmigo diversas patologías. Esta vez le ha tocado el turno a la artritis reumatoide, pero a la vez, es un libro que cuenta una evolución, una historia de emigración, una vida diferente de la autora marcada por su familia y su infancia. Es un libro útil para todas aquellas personas que padecemos enfermedades crónicas.
Os voy a dejar unos párrafos del libro que reflejan parte de nuestros sentimientos y pone palabras a lo que otros no podemos.
El dolor de artritis repartido por todo un cuerpo no está limitado a una articulación, no es duele aquí y aquí. No, no es en un solo sitio, ni en varios. Es un dolor debilitante y, ante todo, insoportable. No está en mi pulgar, no está en mi dedo del pie, no está en mi ojo. Está en cada centímetro de mi existencia, en mis cejas, en mis talones, en el pelo, se ha metido hasta en mi alma. Si algo te recuerda esta enfermedad, es que estás más solo que nunca en el mundo, porque nadie puede sentir tu dolor como lo sientes tú. Te pueden rodear doscientas personas en tu boda, peor quien vive tu cuerpo eres tú, quien lleva tu dolor eres tú, en eso estás solo. Más solo que la una. De hecho, no desearías nunca que nadie sintiera ese dolor. Ese dolor es la cárcel más dura del planeta, si no te haces amigo de él.
¿Cómo es vivir con dolor? ¿Cómo pasas de una vida sin dolor a una vida de pleno dolor? Vives. Curiosamente sigues viviendo aunque te parece imposible, pero sigues. El entorno es el mismo, las personas son las mismas, pero la vida no es la misma. Es una nueva vida en la que buscas espacios, diminutos, en los que no sientas el dolor. Una nueva vida en la que piensas constantemente: Por favor, pagaría lo que fuera para no sentir dolor durante cinco minutos, aunque solamente sean cinco minutos. Y te conviertes en la experta en hacer movimientos de tal forma que te duela menos; ya no pides que no duela, pides que duela menos. ¿Cómo hablas, comes, caminas, viajas, te lavas los dientes, ríes, paseas, lees, cocinas, te mueves, trabajas, escribes, haces el amor, besas, bailas, lloras, suspiras, respiras, respiras, respiras... con un dolor constante? Pese a que lo he vivido durante más de una década, no sabría contestar a la pregunta.
¿Cómo es vivir con dolor? No sabría qué escribir en un manual sobre el tema, aunque sea una experta. Tampoco sería capaz de describir esa sensación, no sabría describir el dolor, porque no hay palabras que pudieran explicar tal cual cómo se vive. Solamente una persona que haya vivido algo similar en su propia sangre podría llegar a entender el concepto, pero nunca el propio dolor. Porque el dolor es único en cada persona.
Cuando en el hospital te preguntan: Del 1 al 10, ¿qué escala de dolor sientes, es muy difícil contestar. ¿En relación a qué? ¿En comparación con quién? Porque en el momento en que el dolor pasa de ser algo instantáneo a ser algo crónico, pierdes la noción o que es una vida sin dolor; pro lo tanto, no sabes en una escala del 1 al 10 en qué nivel estás. ¿En comparación con ayer? ¿Con hace una hora?
Sí y ya sé que este tema no tiene nada que ver con educación que es la temática principal de mi blog y que incluso puedo parecer quejosa o repetitiva, pero es que siento que se le da poca visibilidad a este tema, que tendemos a ocultar nuestros sentimientos y yo no quiero hacerlo.
lunes, 23 de noviembre de 2020
LECTURAS DE OTOÑO
sábado, 7 de noviembre de 2020
PSICOMOTRICIDAD EN LA ESCUELA
Hoy vuelvo de nuevo con otro libro leído, en este caso se trata de uno centrado en el tema de la psicomotricidad y que vi recomendado en instagram por Laura Estremera.
Sabéis que desde hace ya muchos años, este tema me llama la atención, he asistido a formaciones sobre psicomotricidad Aucouturier, vivencial, emocional, etc.
Comencé con el tema como por casualidad al descubrir aquellos primeros libros de la editorial Graó y al darme cuenta de la poca importancia que en general se le daba en las aulas de educación infantil, además de participar en la Universidad de Verano de Teruel a uno de los mejores cursos que he realizado nunca sobre educación infantil y en el que aquellos ponentes le dedicaban una atención especial.
En el curso 2007/2008, asistí al curso provincial la práctica psicomotriz en el que escuchamos a ponentes como Amparo Lamoneda, Ana Samitier, Montse Rizo, Carles Parellada y Katty Homar que acabaron "convenciéndome" de la importancia de esta práctica.
Pero en estos últimos años y debidos a razones fisiológicas y médicas mías propias, cada día estoy más convencida de que en las aulas de educación infantil deberíamos de dedicar mucho más tiempo al movimiento, al desarrollo motor y a la psicomotricidad como previos para la totalidad de los aprendizajes futuros.
Pero volviendo a este libro que me acabo de leer. Es muy interesante ya que hace un repaso por lo que es la práctica psicomotriz y acaba con el estudio de varios casos. Creo que está más dirigido a psicomotricistas que a maestros de educación infantil, pero es muy recomendable si este mundo te llama la atención y para completar la visión que se tiene del mismo.
jueves, 1 de octubre de 2020
MÁS LECTURAS
domingo, 27 de septiembre de 2020
HACIENDO BALANCE DEL COMIENZO DE CURSO
Ahora que ya estamos llegando al final de este mes del comienzo del curso, voy a contar mi experiencia personal de las primeras semanas de trabajo, es decir, el balance que yo hago de lo trabajado hasta el momento y si sé que muchos diréis que realmente no nos podemos quejar, que tenemos un trabajo privilegiado, que hay gente que está peor y soy muy consciente, pero eso no quiere decir que yo no pueda contar lo que estoy viviendo en el colegio.
martes, 28 de julio de 2020
MÁS LECTURAS DE VERANO
sábado, 18 de julio de 2020
APRENDAMOS A NO JUZGAR
domingo, 21 de junio de 2020
NUEVA NORMALIDAD
Cambiamos psicológicamente y fisiológicamente y tuvimos que acostumbrarnos a nuestra nueva forma de vida particular, así que esta nueva normalidad social se nos va a hacer mucho más llevadera, estamos acostumbrados a vivir con cambios continuamente, a permanecer en casa según temporadas, a comunicarnos de otras formas y a dejar de hacer todo aquello que nos gusta.
Cada uno de nosotros y nosotras necesitamos un tiempo diferente, pero al final aceptamos los cambios (en ocasiones con ayuda) y nos adaptamos a ellos.
Pero esta situación que algunos y algunas vivimos, por razones de salud casi siempre; se nos puede dar en cualquier momento de nuestra vida, por eso qué importante sería que en la escuela enseñásemos a anticipar los cambios que la vida nos pueda deparar en un futuro, a aceptarlos como llegan, con una competencia emocional potente que nos ayudase a ello.
Una educación que nos ayudase a aceptarnos más como personas con todos nuestros defectos y virtudes y que también pudiésemos verlos en los demás y también aceptarlos.
Pongo punto y final con esta foto de ayer en la que aparezco con toda mi blancura, mis kilos de más y mi inseparable morrera, pero tranquila y feliz (por lo menos en ese instante, luego y iremos viendo).
viernes, 19 de junio de 2020
UNA DESPEDIDA EXTRAÑA
Raro, extraño, atípico, confuso,... son algunos de los adjetivos que podrían describir a la perfección este año que hoy terminamos (sí, el profesorado medimos el tiempo en años escolares).
Hoy era el día, el último lectivo de este curso escolar, el que hubiese sido el último de nuestros niños y nuestras niñas en el colegio.
Ese día donde se terminaban trimestres, etapas, en el que comenzaban unas vacaciones de verano para descansar, jugar y sobre todo disfrutar.
Pero sobre todo, hubiese sido un día de besos, abrazos, lloros, risas y despedidas, pero todo eso se nos ha quedado muy lejano debido a una pandemia, a un virus que entró por la puerta grande y aquí se ha quedado.
Ha sido un curso en el que hemos tenido que teletrabajar, tuvimos que aprender cosas nuevas tanto los maestros y las maestras, como el alumnado y sus familias, tuvimos más que nunca que coordinarnos entre el profesorado y pensar tareas que se pudiesen hacer en casa fácilmente, hubo que adaptarse, renovarse y un montón de cosas más que ya conocemos.
Que nos deparará el futuro, que pasará en septiembre, comenzaremos todo un curso por delante que no sabremos en qué consistirá, eso ya lo veremos, pero como dice la canción
"Adiós con el corazón, que con el alma no puedo"
jueves, 28 de mayo de 2020
MÁS LECTURAS
jueves, 30 de abril de 2020
VUELTA AL COLE EN TIEMPOS DE PANDEMIA
Yo no he firmado ninguna de las que me ha llegado porque no estoy de acuerdo en muchas cosas de las que plantean, pero además entiendo que me falta información además para poder hacer este tipo de cosas.
Yo opino que Pedro Sánchez no debería de haber dicho nada hasta que lo tuviese más claro todo o dar ya más datos concretos de cómo iba a llevarse a cabo, ya que puede ser que a lo mejor nuestra Comunidad Autónoma diga otra cosa o lo adapte luego a nuestras circunstancias. Todos sabemos que la realidad de Aragón en cuanto a reparto de población, características de los colegios, vías de comunicación, no es comparable con otras comunidades. Yo creo que el gobierno ha querido hacerlo todo tan transparente y mantener a la gente informada que a veces la cagan y bastante, el exceso de información tampoco es bueno.
Soy consciente de que hay familias que van a necesitar dejar a los niños en algún sitio si todos se van a trabajar y que en el mes de junio, esos niños estarían en sus centros escolares de primer y segundo ciclo de infantil. Por no hablar de muchos abuelos que antes cuidaban a estos niños y que tristemente algunos de ellos han fallecido. Pero aún así, creo que si hay que justificar que todos los adultos están trabajando fuera de casa, en algunas zonas, tampoco van a haber tantos niños, aquí cada cual conoce la realidad de su centro escolar y es diferente la escuela rural de la urbana.
Yo soy de las que pienso que ahora mismo tenemos que arrimar el hombro todos y si a mí me toca hacer de guardería lo haré, no tengo problema, pero sí que me gustaría saber cómo lo hago y en qué condiciones, tendría que estar mejor planificado todo antes de haberlo dicho a la prensa. Soy maestra sí, y enseño a alumnos, pero no tengo problema en una situación excepcional de hacer de lo que haga falta, hasta si tengo que arremangarme para limpiar o cuidar enfermos.
Que sería ideal que fuésemos protegidos, sí, pero también lo sería que fuese toda la población que ha estado en riesgo y lo sigue estando durante todo este tiempo y no por ello han dejado de hacer su trabajo. Y esto sé que es un imposible, pues no hay medios para ello tristemente, y no entro a valorar si la gestión del gobierno ha sido buena, mala o desastrosa, que eso ya habrá tiempo de valorarlo, solo estoy dando mis opiniones.
Pero además, yo no he escuchado a nadie decir que seamos los maestros de infantil los que vamos a hacer ese trabajo (me refiero siempre a todos los profesionales de 0 a 6 años que para mí abarca la infantil cuando me refiero a ella), pienso que si las ratios son de 5 niños por ejemplo, va a tocar trabajar en estas aulas o como se organice, a todo el mundo, sean de la especialidad que sean. No vamos a dar contenidos, vamos a colaborar ayudando a cuidar a esos niños mientras sus familias no pueden hacerlo y eso sabemos hacerlo todos.
Se habla que para dar a las familias una oferta de carácter asistencial, que lo hagan monitores de tiempo libre y auxiliares que estén en el paro, pero esos serán los que se encarguen en julio, en junio tenemos que ser los maestros, ya que tal y como se nos va a quedar la economía, como para duplicar sueldos estamos.
Que está claro que somos el último culo la educación infantil sí, que está claro que no se nos valora también, pero que no se había movido un dedo hasta ahora también. Me gustaría saber, cuántas personas han mandado sugerencias al proyecto de ley educativa o lo hacen habitualmente cuando se puede hacerlo.
Y a mí también me fastidia que todo el mundo opine de educación, que haya un intrusismo profesional de vergüenza, que no se nos valore en la sociedad y que los diferentes gobiernos no nos tengan en cuenta (vamos ni a la sanidad), pero para eso ya habrá tiempo, ya podremos reivindicar, manifestar y protestar, pero no ahora sino cuando todo esto acabe.
Pero lo que de verdad me enfada, es que tuvimos unos años con muchos recortes, donde hubo manifestaciones, concentraciones, acampadas,… y no nos movimos, y al final tenemos lo que nos ganamos, aunque me duela en el alma, pues yo estuve en todo tipo de reivindicaciones que se hicieron a favor de la sanidad y la educación públicas, qué mareas aquellas. Si toda esa gente que está firmando esta petición hubiera apoyado aquellos movimientos, mejor nos iría.
Ojalá toda esta situación sirva para mejorar, para que se controle mejor por ejemplo la situación de las residencias de ancianos y se revise la educación infantil.

























