domingo, 18 de enero de 2026

MÁS LECTURAS SOBRE MOVIMIENTO

 

(Imagen de Freepik)

     Como sigo preparando el tema 2 de las oposiciones de maestro de educación infantil, las lecturas hasta hoy han estado todas relacionadas con el tema y aquí van mis reseñas de los dos últimos libros que me he leído.


     El primero es este que compré ya en 2024 pensando en este tema, pero que ahí se había quedado en "la torre de pendientes" esperando su turno. 

     Lo compré porque había oído hablar sobre el término de educación física en educación infantil y quería conocer este enfoque, pero no ha sido eso lo que he encontrado. 

     Se trata de una traducción de un libro francés, de ahí lo de educación física y no psicomotricidad que es el término al que estamos acostumbrados en infantil. 

     Es un programa anual de educación física para educación infantil y para educación primaria. 

     La verdad es que no me ha convencido nada, pero he sacado un par de ideas para las sesiones de psicomotricidad de mi clase. 



     Este segundo me lo regaló mi amiga Clara en febrero cuando salió en formato PDF porque era de la única forma que lo vendían y como no me acostumbro a leer con el ebook y además cuando son libros de temas educativos, suelo subrayarlos o hacer anotaciones, me lo imprimí. Soy así de "rarita". 

     Pensaba que iba a ser otra cosa ya que os he dicho que lo quería para complementar el tema 2, pero es un libro formado por experiencias llevadas a cabo en diferentes centros educativos.

     Se basa sobre todo en el enfoque de las escuelas Reggio Emilia, habla sobre la observación, mucho sobre documentación pedagógica que curiosamente es la parte que más me ha servido aunque no para el tema de oposiciones. 

     Está bien, pero como llevaba otra idea en la cabeza no me ha convencido y eso que igual que en el anterior he sacado algunas ideas. 

     Eso sí, he conocido un libro que me voy a comprar para el aula "El charco del rey Olaf" de Tramuntana.

     Y ahora quiero leerme dos o tres libros que no tengan que ver nada con la educación para empezar de lleno con varios que tengo sobre funciones ejecutivas que es un tema que me está "atrapando" y que creo que es muy importante para mis peques. 



domingo, 11 de enero de 2026

LECTURAS SOBRE JUEGO Y MOVIMIENTO


(Imagen de www.supercoloring.com)

     Estoy con el tema 2 de las oposiciones de maestros de educación infantil y para ello me he leído varios libros y he realizado algunos cursos en los últimos dos meses. 

     Os dejo unas reseñas.


     El primero es el libro de Nuria Pérez @lasaladepsico con la que hice un par de cursos y también me compré su libro. 

     Es un libro muy práctico y sencillo de leer, pero no por ello menos interesante. 

     Recomendado para familias y docentes, me parece una buena lectura sobre el tema.

     Es verdad que se centra mucho en la Práctica Psicomotriz Aucouturier, pero es interesante. 

     Os recomiendo también sus formaciones si queréis profundizar en el tema. 




     El segundo es este libro también muy sencillo y práctico. 

     Además incluye un capítulo con una secuenciación de los saberes básicos de educación motriz y otro con situaciones de aprendizaje motriz para el aula de educación infantil. 

     No está mal del todo. 


     Y el último es el nuevo libro de Marta Aguilar @profecuriosa 

     Tengo que reconocer que este libro me ha gustado más que el primero. Contiene una introducción al tema de los esquemas de acción y después se va parando en cada uno de ellos con una parte de normativa, una práctica con ideas y otra con materiales que pueden ayudar. 

     La verdad es que el tema no me cogía de nuevas, ya que en julio de 2006 yo asistí a un curso de la Universidad de Verano de Teruel sobre Educación Infantil que fue magnífico y en el que cuando llegamos al tema del movimiento, ya nos hablaron del tema, además allí fue donde por primera vez alguien me preguntó sobre mi infancia y empezaron a revelarse algunas de mis dificultades. 

     Pero fue el curso siguiente 2007/2008 cuando al apuntarme en el CPR de Ejea de los Caballeros al curso provincial "la Práctica Psicomotriz" y contar con ponentes tan interesantes como Amparo La Moneda, Ana Samitier, Montse Rizo, Katty Homar o Carles Parellada, se volvió a hablar del tema. Por cierto que en aquel curso además de ponencias, visionamos vídeos, hicimos muchas prácticas en las que mis dificultades volvieron a ser notables a los especialistas, y entre ellos conocí la escuela el Martinet y ya quise visitarlo, aunque no lo hice hasta una década después. 

     Pero que me voy de tema, estaba con el libro de Marta. Muy bien por ella por poner estos esquemas de acción y juego en conocimiento de mucha gente y que así se puedan observar y se pueda entender mejor la evolución de la infancia desde otra mirada. Y sobre todo me parece muy buena la parte de la observación, algo de lo que se habla demasiado a la ligera en los colegios y que a mi entender es algo muy, muy serio. 


viernes, 2 de enero de 2026

#soyautoinmune

 


     Estos días hablando con alguien de la salud y las enfermedades, salió el tema de las enfermedades autoinmunes y también un poco que por qué yo contaba tantas cosas en mis redes sociales. 

     Cuando respondí que son unas enfermedades que nadie conoce, me respondieron enseguida que por supuesto todo el mundo sabe que es que te falla el sistema inmunológico, pero hasta ahí llegamos y por eso me doy cuenta que no nos conocen y tengo que seguir contándolo. 

     Nadie sabe...

     Que cuando nuestro sistema inmunológico no funciona, nos provoca enfermedades, es decir, en vez de realizar su función que es defendernos, nos ataca y podemos desarrollar más de una enfermedad autoinmune llegando a tener bastantes, yo en este momento diagnosticadas tengo tres.
 
     Que somos nosotros mismos los que nos dañamos cuando un agente externo ataca a nuestro cuerpo, como por ejemplo una simple gripe. En mi caso concreto, las gripes son temidas por todos mis especialistas, siempre derivan en algo más complejo. 

     Que estamos medicados de por vida con medicaciones bastante fuertes y con muchos efectos secundarios y en ocasiones se duplican o triplican. 

     Que cualquier cambio nos afecta, sea climatológico (aunque suene muy extraño), estrés, ejercicio, alimentación, sueño,... 

    Que el dormir o el descansar para nosotros no es algo placentero porque a veces los dolores se agravan durante la noche.

     Que nos levantamos ya por la mañana como si una apisonadora nos hubiera pasado por encima del cuerpo y que nos cuesta ponernos en marcha, tenemos que "calentar". 

     Que tenemos que hacer a veces un esfuerzo muy grande para acabar el día porque la energía se ha ido consumiendo por el camino y llega la fatiga (que no cansancio). 

     Que el dolor nos suele acompañar siempre y hasta nos cambia el umbral del mismo e incluso llegamos a acostumbrarnos a él. 

     Que tenemos una agenda para consultas médicas demasiado larga y que en ocasiones estas visitas son bastante complicadas y nos sentimos poco escuchados o mareados. No todos los especialistas médicos son empáticos con nosotros.

     Que tenemos temporadas mejores y otras peores, pero nunca estamos bien, aunque no se note ya que fingimos genial y además se nos ve muy bien por fuera, pero todo está dentro. 

     Que somos una gran diversidad de enfermedades, pero todas muy diferentes y también somos muy diversos al padecerlas. No me sirve que tu tía se haya curado o que tu primo pudiese correr una maratón o que tu cuñado le pusiera más ganas. Somos únicos.

    Que probamos casi todos los remedios por extraños que sean porque necesitamos encontrarnos bien y esto conlleva un gasto económico elevado. Si yo os contase dónde he llegado a ir y qué me han hecho. 

     Que necesitamos de terapia psicológica porque es bastante complicado aceptar el diagnóstico y los cambios que se producen en tu vida, pero además nos ayuda a afrontar una parte de la enfermedad muy importante.

     Que nos cuesta hacer planes de futuro porque nunca sabemos qué va a pasar y aún así los hacemos, pero que aprovechamos a tope cuando no estamos tan mal. Exprimimos los momentos a tope cuando el cuerpo nos lo permite. 

     Que aprendemos enseguida a disimular, a contestar que todo va bien, a no hablar de lo que nos pasa, a no pedir ayuda, a sobrepensar,... Seríamos grandes actores. 

     Que aprendemos a convivir con nuestra enfermedad, pero eso no quiere decir que la aceptamos. Sentimos rabia, enfado, ira.   

      Que los momentos de brote te hacen recordar la última vez que pasó y volver a pasar por todas las fases. 

     Y sí, sé que muchas de estas frases ya me las habíais leído anteriormente, pero soy muy cansina y no voy a parar. 

 

lunes, 29 de diciembre de 2025

VAMOS MAL COMO SOCIEDAD

     
     Hoy volviendo del fisioterapeuta y al ir a coger el autobús, había en la parada una persona con discapacidad visual que estaba esperando junto con otra que le ha indicado que venía el autobús que tenía que coger. 
     A la hora de subir, todo el mundo ha subido a empujones y he sido la única persona que me he quedado para ayudarle y eso que todos habíamos visto que iba a necesitar ayuda.
     Al subir había un conductor de pie hablando con el otro que conducía y tampoco le ha ayudado, ni se ha inmutado. 
     Con las cosas que yo aprendí en el cole con mi peque H, le he dicho que cogía también ese autobús y que si quería le podía ayudar a pasar la tarjeta porque él la llevaba en la mano, pero nadie le hacía caso, me ha contestado que sí así que le he cogido la mano y se la he dirigido hasta la maquinita donde se paga. 
     Después le he indicado que había un asiento libre que si quería le acompañaba y me ha dicho que no que iba mejor de pie porque iba a bajar pronto, así que yo me he quedado cerca de él porque he visto que nadie se percataba de su existencia y he pensado que podía volver a necesitar ayuda. 
     En un momento iba a moverse y la gente se le ha girado mal diciendo que estaba empujando y ahí he tenido que intervenir y les he dicho que por favor que nos dejasen pasar con cuidado y he señalado el bastón blanco y parece que algunas personas han reaccionado algo. 
     Se ha quedado en mitad de la puerta y la gente le ha increpado de nuevo, he vuelto a intervenir y le he ayudado avisándole de todo lo que pasaba para que se agarrase en otra barandilla. 
     Le he preguntado cuál era su parada, si quería que le ayudase y me ha dicho cuál era y el número y cuando ha llegado el momento le he dicho que esa era su parada, pero que no era la mía y en ese momento otra chica del autobús se ha ofrecido para ayudarle a bajar avisándole al conductor de que esperase un poco porque además ha parado muy separado del bordillo y hubiese sido imposible que él hubiera bajado solo. 
     De un autobús lleno de gente, solamente dos personas le hemos prestado ayuda y muchos ya se habían percatado que era un discapacitado visual. 
     No me creo mejor que nadie, ni lo cuento por eso, pero últimamente me estoy dando cuenta que nadie pide las cosas por favor, nadie da las gracias, evitamos saludarnos, estamos todos como enfadados y no nos ayudamos. Cada vez somos más individualistas.
     Y si esto lo hacemos aquí con las personas que tenemos más cerca, que más nos van a dar los que tenemos más lejos. 
     Estamos perdiendo todo tipo de valores como sociedad y es una tristeza, de verdad.
     E insisto que no soy ejemplo de nada, que yo también hago mal muchas cosas, pero no sé si es por mi trabajo o el entorno en el que vivo, me sale bastante espontáneo ayudar a las personas. 
     O igual también es porque me veo un poco reflejada en ellas cuando yo no puedo hacer algunas cosas y agradezco gestos de este tipo. 
     Sea por lo que sea, nos estamos perdiendo como sociedad y es muy triste.

viernes, 7 de noviembre de 2025

DEFENDAMOS A LA INFANCIA

 




     En los últimos tiempos estoy conociendo casos de niños y adolescentes a mi alrededor que no se sabe muy bien por qué, pero "explotan". 

     Y no hablo de niños que sufran acosos de ningún tipo, que ese sería otro tema bastante grave también, cómo están aumentando las cifras de acoso escolar, abuso sexual o violaciones en edades cada vez más tempranas. 

     Me refiero a niños que se considera "tipo" a los que les cambia el carácter, sufren trastornos del sueño, ansiedad, depresión, pierden las ganas de vivir, y muchísimas otras cosas e incluso a veces no saben ni explicar lo que les sucede. 

     Y hablo de niños entre unos once y diecisiete años, muy pequeños desde mi punto de vista para encontrarse así. 

    Y cuál es la primera respuesta del sistema de salud, medicarles, hacerles tomar un tipo de medicación que no creo que sea lo más conveniente ni lo primero que haya que hacer. Pero si tienes la suerte de ser una familia con una situación económica no muy mala, pues tú te buscas los recursos fuera de la sanidad pública. 

     Ir al psicólogo es muy caro, y lo digo porque lo sé de primera mano. 

      En definitiva, que la salud mental de nuestros niños se está yendo al carajo y creo que es un tema muy importante que en algún momento habría que abordar porque lo considero urgente. Ellos son el futuro. 

     Y si no solo la salud mental de los niños es la que se está descuidando, pero a mí es la que más me preocupa en este momento. No son públicas las cifras de suicidios infantiles, pero seguro que asustan. (Buscar si hay cifras públicas).

     Además últimamente he asistido a una formación en la que se hablaban de problemas de dificultades de la infancia y en los turnos de preguntas he oído a muchas familias hablar de sus hijos menores de diez años con esos mismos problemas que yo estaba conociendo de niños de mayor edad. Sobre todo me ha impactado mucho el escuchar a un niño de siete años decir que no quiere vivir, que se quiere morir o niños que necesitan tener un saco de boxeo para descargar energía. Y sí, sé que hay niños que por diferentes circunstancias pueden necesitarlo, pero no me refiero a ellos. 

      Yo me pregunto qué estamos haciendo como sociedad para que un niño pueda decir esto. Me da una tristeza infinita, de verdad. Nos estamos metiendo en un bucle en el que es más importante cualquier cosa que los niños. 

      Por no hablar también de toda esa perfección que emana de las redes sociales, tenemos que ser altos, guapos, listos, tener dinero, ser capaces de vivir acelerados, ... y si como adultos ya nos sentimos condicionados por estos factores, imaginad a un niño que aún no tiene criterio, que si personalidad se está forjando, aterrador. Y para rematar ahí tenemos el genocidio de Palestina en el que directamente están matando a la infancia. 

      De verdad en algún momento vamos a hacer algo como sociedad, porque ellos son el futuro y lo veo muy negro, llamadme pesimista, pero es la que siento.

sábado, 18 de octubre de 2025

QUE NO SE VEA NO QUIERE DECIR QUE NO EXISTA (VUELVO CON "MI TEMA")



 He pensado mucho en si hacer esta publicación porque creo que hay cosas que tampoco importan o que podrían ser más privadas la verdad, pero he escuchado varias frases en los dos últimos días que me han hecho ponerme a escribir, además no creo que tenga nada que ocultar. 

     Si me conocéis, ya todos sabéis de mis cuestiones de salud ("mi tema") y lo pesada que llego a ser con ellos, pero como siempre digo, las enfermedades autoinmunes somos unas grandes desconocidas y somos "invisibles" y eso hay que cambiarlo. Además cada vez somos más y de cualquier edad. 

     Pues ahora voy con otra parte de la enfermedad que me era desconocida hasta hace unos cuantos meses.

    El curso 2023/2024 estuve cinco meses de baja y el curso 2024/2025 estuve nueve y como hemos acordado con mi médica de cabecera, este curso no toca.

     La cuestión es que durante estas bajas y al igual que siempre que tengo otras aunque sean más cortas, yo estoy en contacto con la inspección médica que me toca. 
     
     En la primavera pasada la inspectora me sugirió que igual iba siendo el momento de solicitar una adaptación al puesto de trabajo, algo de lo que ya habíamos hablado, pero nunca parecía el momento y además me dijo que había que pensar en el futuro y lo que podía venir. 
     
     El problema es que no puede solicitarse estando de baja, así que tenía que comenzar el proceso trabajando y porque os digo sinceramente que cuesta aceptar ciertas cuestiones y eso que gracias a mis psicólogos he aprendido a sobrellevar todo lo que me pasa. 

     Me recomendó que fuese recopilando todos aquellos informes médicos que tuviese y las pruebas tanto de la sanidad pública como de la sanidad privada (ya os conté que tengo un seguro privado que me hice para un problema dermatológico, pero al que tristemente he dado bastante uso) y así lo hice (tengo un archivador a tope) y también me dijo que sería interesante que solicitase el reconocimiento de grado de discapacidad y que este era un proceso que tardaba bastante en hacerse por lo que me recomendaba que lo iniciase. 

    La verdad es que me lo tomé con tranquilidad, pero a finales de julio solicité el reconocimiento de la discapacidad de forma telemática y ahí quedó todo grabado y me decidí a esperar.

     Cual fue mi sorpresa que ese proceso que yo pensaba que podía tardar años, fue más rápido de lo que creía y me citaron en el IASS el día 15 de octubre, solo tres meses después. Pensaba que sería para presentarse o contarme algo y que tendría que seguir esperando, pero no, no fue así. Allí que me fui sin saber muy bien dónde iba ni en qué consistía esa cita, eso sí, con mi archivador debajo del brazo por si acaso y avisando en el colegio de que no sabía cuántas horas había que sustituirme. 

     No os voy a explicar el proceso porque es largo y hay partes privadas, pero fueron casi tres horas con dos personas diferentes en dos ubicaciones diferentes preguntándome muchas cosas y comprobando otras y salí de allí con dos frases "cómo se nota que estás trabajada psicológicamente" y "ahora te toca esperar una carta con tu valoración final y suele tardar en llegar, no te preocupes". 

     A lo primero contesté diciendo que ir a terapia es la mejor decisión que tomé en aquel momento y que creo que es un tema tabú del que habría que hablar más y que es vergonzoso que no todo el mundo pueda asumir el coste y la persona que tenía delante me dio totalmente la razón. 

     Yo siempre he contado que ir al psicólogo para mí es como ir al fisioterapeuta, al reumatólogo o al óptico, es un especialista más que cuida de mi salud y al que voy cuando lo necesito y además tengo un tipo de enfermedades en las que la mente cobra un papel demasiado importante a veces por no hablar del "duelo de perder tu salud y tu vida conocida" cuando te dan un diagnóstico o empiezas a tener síntomas. 

     Aquí tengo que dar las gracias a Roberto y Bea, esas dos personas que me han ayudado tanto.  

    Y respecto a la segunda frase, la verdad es que no tenía prisa, era un comienzo de un proceso largo, pero siguieron mis sorpresas ya que ayer 17 de octubre, solo dos días después, llegó la carta, bueno más bien la notificación telemática de esas que hay que abrir siguiendo muchos pasos para llegar al pdf y poder leerlo. 

     La conclusión, tengo un grado de discapacidad final de 33%  y lo mejor es la frase que te pone "permanente, pero siempre revisable si la situación empeora", vamos que puedes ir a más, que no creen que te quedes con este porcentaje. 

     Y muchos llegados aquí os estaréis preguntado que por qué lo cuento, pues porque esas frases de "pues yo te veo bien", "no pareces enferma", "el dolor se pasará" o tantas otras que por cierto @putossanos recogen tan certeramente en su cuenta de Instagram, me demuestran que seguimos siendo "invisibles", unas desconocidas. 


     Tenemos una discapacidad orgánica que en la mayoría de los casos no se ve desde fuera, pero por dentro se nota, ya te digo que se nota. 

     Y que un equipo de valoración formado por varias personas y basándose en tu historial médico sobre todo, crean que no estás bien, que eres una persona discapacitada para vivir sin más, es algo que demuestra que sí que estamos enfermos aunque no se nos note, que tenemos que seguir dando la lata, contando nuestras pequeñas historias, nuestros logros, nuestros brotes,... cualquier cosa que ayude para que los demás nos conozcáis un poquito más. 

     En estos años he conocido personas con enfermedades autoinmunes o he compartido muchas conversaciones con otras que ya conocía y que me han ayudado mucho (gracias Sara) y todos tenemos la misma idea: somos invisibles, incomprendidos, y la parte social es la que peor llevamos. 

     Y sí, también me he oído en estos dos días que ahora me van a dar "una paguita" o que voy a "aparcar donde quiera", pues ninguna de las dos, aunque no voy a mentir y sí que es verdad que tengo unos poquitos beneficios asociados a mi discapacidad, pero que os juro que no me gustaría tenerlos, preferiría tener un 0% de porcentaje y estar sana, ser la Raquel de hace unos diez años. 

     Además, como ya he contado al principio, yo inicié este proceso para solicitar la adaptación al puesto de trabajo porque quiero trabajar mientras el cuerpo aguante ya que mi trabajo me encanta, pero hay momentos en los que necesitaría unas "ayudas" para desempeñarlo. 

     Y no, no voy a aparcar donde quiera porque la valoración de la movilidad me ha salido solo con un 8%, cosa de lo que me alegro un montón pues significa que puedo moverme por mí misma tanto en transporte público como conduciendo mi coche, que soy independiente para ello.



      Imagen de la web de la Federación Nacional de Enfermos y Trasplantados Hepáticos (FNETH) 

    Os dejo un dato solo por curiosidad. Existen más de 80  enfermedades diferentes consideradas autoinmunes. Muchos síntomas son comunes entre ellas, e incluso con otras patologías, por lo que en ocasiones son difíciles de diagnosticar, sobre todo al inicio. De hecho, hay estudios que señalan que hasta el 45% de las personas que tienen diagnóstico de alguna enfermedad autoinmune fueron consideradas “quejonas” y hasta se tardaron más de 4 años para lograr obtener finalmente su diagnóstico. 

domingo, 17 de agosto de 2025

"OBESIDAD INFANTIL" EN MOVISTAR+

 



     Buscando un documental en Movistar+ que no encuentro, he llegado a este que me ha parecido muy interesante. Consta de dos capítulos de unos 30 minutos cada uno y os recomiendo verlos.

     Están realizados junto con la Fundación Gasol de la que os dejo su enlace, pues hacen una gran labor por la salud infantil que desconocía.


     Es muy recomendable verlo como adultos, las cifras actuales que aportan dan miedo, el aumento de casos de obesidad, de diabetes en niños y otras enfermedades. 

     Se habla de la vulnerabilidad de aquellas personas con menos recursos ya que es cierto que este tipo de comida es más económica. Afirman que "el código postal influye en la variedad de la alimentación de la gente". Yo conozco de primera mano cómo organismos y fundaciones que ayudan a determinada población, les dan alimentos procesados porque se conservan más tiempo y es más barato. Por ejemplo con una bolsa de bollos, una familia tiene para almorzar los peques un par de semanas, en cambio si les diesen fruta no les duraría tanto.  

     Hacen hincapié en la desaparición de nuestra dieta mediterránea, esa que era ideal, en el incremento del uso de comida ultraprocesada a la que ni siquiera se atreven a llamar alimento, de la comida rápida, y de la adicción a estos alimentos y al azúcar que contienen. También destacan la cantidad de azúcar que contienen muchos alimentos y que ni lo sabemos. Y destacan el consumo de refrescos y de bebidas energéticas que afectan al sueño, a la salud mental y más y que cada día son consumidas por niños de menor edad. Tratan de la relación con la comida de forma no adecuada: por ansiedad, por aburrimiento,... 

     Pero no solo la mala alimentación es lo que está haciendo que "esta generación sea la primera que va a vivir menos que sus padres". El sedentarismo por el uso de pantallas, el comer delante de pantallas que acelera el apetito porque no soy consciente de la alimentación en ese momento porque estoy pendiente de otros estímulos. Pero también el sedentarismo en general, la falta de calle, de naturaleza, de movimiento,...

     Y qué decir del poder de la publicidad en estas mentes que están en desarrollo y que todavía no son críticas. Pero como bien ha dicho un publicista "nosotros publicitamos lo que está permitido por ley".  Y esos famosos, cantantes, deportistas, actores o  influencers que anuncian este tipo de comida, son sus referentes y a ellos les siguen y les escuchan.

     En España habría que darle un peso importante a este tema, que además nos evitaría gastos futuros, pero qué vamos a pedir cuando todos los que estamos en centros escolares vemos qué les dan de comer a los niños (otro melón que hay que abrir), desde luego nada que a mí me gustaría que me diesen para comer. 

     En Aragón se tuvo una iniciativa muy buena que fue el "Programa escolar de consumo de frutas, hortalizas y leche en colegios de Aragón". A través de él uno o dos días por semana, llegaban a los coles fruta, hortalizas, frutos secos y leche (no todo a la vez) y la verdad es que los peques esperaban el día que teníamos marcado en el calendario y todos consumían lo que se traía y a los que les costaba más la conocían, la olían, la probaban,... Además, todo era producto de cercanía, valorando así nuestro entorno y lo que se produce. Pero como todo en educación, este programa ha sufrido muchos recortes y cada vez llega más tarde, y peor. Recuerdo cuando comenzaba en septiembre, qué pena. 

     Mi experiencia personal durante mis épocas de bajas que conllevan reposo es lo fácil y rápido que se sube de peso. Sedentarismo y comida por ansiedad o aburrimiento. Pero yo soy mayor y consciente de qué he hecho y cómo tengo que remediarlo, nuestros peques no saben por sí solos y debemos de enseñarles.

     Quiero hacer referencia a otro factor citando al gran maestro Tonucci y sus ciudades amigas de la infancia (os dejo el enlace abajo junto a una imagen del autor y otro enlace de Unicef), sin peligros y con zonas donde los niños puedan moverse y jugar como lo hacíamos nosotros de pequeños. 

Los que tenéis ya cierta edad como yo seguro que os acordáis salir del cole y bajar a la calle a jugar con los vecinos, la cantidad de columpios que incitaban al movimiento (ahora se considerarían extremadamente peligrosos), las zonas verdes que había o simplemente terrenos de arena donde con unos palos nos hacíamos unas porterías (en mi barrio el mejor era donde casualmente ahora se encuentra mi colegio), las actividades a las que nos apuntábamos por diversión y que por supuesto nuestros padres podían pagar (alucino con los precios de los clubs de fútbol y de algunas extraescolares).




miércoles, 13 de agosto de 2025

SIGO LEYENDO SOBRE EDUCACIÓN

 


     Este es otro de esos libros que recomendaron en alguna de las últimas formaciones que realicé y que no quería comprar, así que lo busqué en la biblioteca.

     La verdad es que no me ha aportado nada nuevo, ya que todos aquellos que estamos en las aulas, vimos cómo se diagnosticaban niños con TDAH y cómo se les medicaba y todos veíamos que algunos peques no cumplían con muchos de los requisitos.

     Cuenta cómo ser originó este "movimiento de etiquetar" niños y cómo más tarde se ha ido descubriendo que igual no es como se pensaba. 

     Personalmente, he tenido en las aulas cuatro niños diagnosticados como TDAH y he de decir que dos sí que creo que eran hiperactivos, aunque tendría mucho más que aportar, pero los otros dos no creo que lo fuesen.

     Este libro me ha hecho pensar en la cantidad de alumnos que se diagnostican últimamente como niños con TEA y que tampoco tenemos claro qué les puede pasar, pero este es un "cajón desastre que se ha abierto y donde cabe todo".


     Este otro, aunque no era lo que esperaba, no está mal. Hace reflexionar sobre tu estilo de vida, y sobre cómo funciona nuestro cerebro. 
     
     Como dice la propia autora "me he servido del filosofía de Martin Heidegger y de la neurociencia actual para comprender a Santiago Ramón y Cajal". 

     Un camino a la transformación, al cambio de una manera más "neuro". 

     Los dos siguientes me los he leído por diversas causas, la primera para elaborar los temas 2 y 23 de oposiciones de infantil, la segunda por interés personal pues los que leéis mis publicaciones, ya sabéis cómo fue mi primer año de vida y qué consecuencias tuvo en mí ese año y busco información y formación sobre ello, y la tercera porque tras las Jornadas de Andorra tuve la necesidad de volver a ellos. El primero ya me lo había leído, pero he vuelto a hacerlo y el segundo lo compré en Andorra y aún lo tenía pendiente.  


Este libro se divide en cuatro partes:
  1. parte del análisis de casos 
  2. se crea una escena sensorial
  3. habla de los sistemas sensoriales y del desarrollo
  4. trata sobre Snoezlen
  5. es una parte más curricular donde incluye aspectos curriculares, metodología, organización, evaluación, registro y actividades
  6. es una guía de buenas prácticas
Otro aspecto del que se habla es de la sobrecarga sensorial, muy interesante desde luego. 


     Otro de Alfonso Lázaro, esta vez un libro en el que se da un gran repaso al tema del juego y su visión desde distintas concepciones o teorías, tipos de juegos y su presencia en la escuela y juegos y atención a las diferencias individuales.

     Lleva a cabo una observación y análisis de juegos y al final hay una batería de ejemplos de juegos. 

     Al leer la parte final de malabares, he recordado cómo conocí yo a Alfonso. Fue en Cantavieja, en mis prácticas de la carrera. Me fui allí para hacer las prácticas en el aula de mi tía Ascen y él impartía un curso al que asistí y justo tocaban las clases de malabares. 




     Los libros de Alfonso Lázaro los recomiendo totalmente, como familia y como educadores. 





domingo, 15 de junio de 2025

LA IMPORTANCIA DE LA SALUD MENTAL




     En los últimos tiempos, en mi barrio, se han suicidado varias personas y eso me ha hecho pensar mucho. Además a algunas las conocía personalmente. 

     Tengo muy claro que como sociedad estamos haciendo muchísimas cosas mal, pero una que me preocupa bastante es todo aquello que afecta a la salud mental de los ciudadanos. 

     Tendría muchísimas teorías de por qué cada vez las cabezas nos funcionan peor, como por ejemplo el uso del móvil, las redes sociales, el vivir rápidamente y con prisa, la desnaturalización de las ciudades, la falta de compañerismo, las valoraciones a nuestro cuerpo, el exigirnos demasiado, los modelos que se nos presentan y que son inalcanzables en la mayoría de los casos, esa vida perfecta que durante tiempo se nos ha "vendido"... Pero la verdad es que no me voy a meter en eso. 

    Nos estamos habituando a ver normal que haya personas que decidan quitarse la vida (tanto adultos como niños), a que todo se resuelva con unas pastillitas de la felicidad que te receta el médico de cabecera o el psiquiatra, a que los niños cada vez antes tengan que pasar por especialistas en salud mental, que existan ciertos trastornos desde las edades más tempranas, que haya unas listas de espera de casi dos años para que te atiendan en el servicio de psiquiatría del hospital, que no haya tan apenas psicólogos que te miren en la sanidad pública, que el ir al psicólogo privado sea un derecho solo de unos pocos que nos lo podemos pagar,... 

     Y sobre el tema de los suicidios, es verdad que como son datos que se respetan y no se cuentan abiertamente, no nos damos cuenta, pero existen y cada día más y eso nos debería de pesar. Aquí abajo os dejo dos enlaces a cifras. 




     Pero por otro lado lo que tampoco se puede permitir es que esto dependa también de tu condición social como ya he mencionado antes. Y por qué digo esto, pues porque las visitas psicológicas no son baratas y no todos podemos permitírnoslas. Y por qué tenemos que pagar la terapia, pues porque en la sanidad pública no hay medios. Que con ello no quiero decir que sea un problema del precio que ponen los especialistas, sino que deberían de existir más figuras en la sanidad pública. Todas las personas deberían de poder tener acceso a una terapia psicológica cuando lo necesiten y que tanto ayuda, y hablo del tema sabiéndolo bien porque yo llevo tiempo en terapia psicológica a temporadas (siempre que creo que lo necesito) y es una de las mejores decisiones que he tomado en mi vida, ya sabéis que lo he dicho otras veces, pero me di cuenta que no todo el mundo lo hace. Es otro de los muchos especialistas médicos que visito cuando lo necesito.  

     Además de la parte económica, existe esa parte de tabú social para hablar de estos temas y yo misma también lo he comprobado cuando al hablar libremente de mis visitas al psicólogo había quien me miraba raro o incluso quien me decía que eso no se contaba o que estaba incómoda escuchándome. Pero también está la otra parte, esas personas que al escucharme han decidido comenzar una terapia.

      Como en casi todo, es un problema a nivel de estado en el que nadie quiere meterse, pero que es de primera necesidad, se está demostrando que cada vez nos funciona peor la cabeza: aumento de casos de acoso escolar o laboral, aumento de enfermedades mentales, aumento de suicidios, aumento del uso de fármacos,...

     Pero además hay otro factor que me preocupa y es que las enfermedades mentales también son unas grandes desconocidas y se usan muy a la ligera términos como ansiedad o depresión, sin saber qué son. Porque un día estés más nervioso, no significa que tengas ansiedad y así con otras. Y sí, son personas que pueden estar de baja y puedes verlas por la calle o de vacaciones, en muchos casos incluso con recomendación médica. Pero de este tema ya sabéis que he hablado muchas veces antes, porque cuando estamos de baja, parece que tenemos prohibido hacer ciertas cosas, pero los especialistas médicos que son los que nos conocen y controlan la enfermedad, nos dan permisos que nadie debería de valorar o juzgar. 

     Sobre todo cuando hablamos de depresión a veces tenemos una imagen errónea de lo que les sucede a estos pacientes. No siempre son personas apáticas, que no quieren salir de la cama, que lloran,...  como en el resto de enfermedades, hay grados, hay variantes y cada persona lo afronta de manera diferente.  

                                   

      Hace unos tres años, y muy de cerca, conocí el término "distimia" o "trastorno depresivo persistente" que es un tipo de depresión muy desconocida y que es una depresión funcional, es decir, aparentemente esas personas no dan pistas de cómo funciona su cabeza, pero "la procesión va por dentro". Se trata de una depresión más leve, pero de larga duración, incluso pudiendo llegar a ser crónica.  

     Y luego está esa gente que cree que por decirles "anímate", "sé feliz", "disfruta de la vida", "no parece que estés enfermo", "pero si lo tienes todo, por qué estás triste", "todos tenemos problemas", "siempre hay cosas peores" y otras tantas, creen que están ayudando a la persona enferma y en muchas ocasiones es todo lo contrario, pues piensan y aún funciona más su cabeza.  

     Y cómo estarán las cabezas de nuestros peques, que se ha creado la Unidad Técnica de Salud Mental en el Ámbito Educativo en Aragón y están atendiendo a bastantes niños. Y no me voy a meter en valorar esta unidad y qué finalidades tiene, ni quien la ha creado, pero creo que es un paso si se hace correctamente. Pero no os hace pensar que algo estamos haciendo muy mal. Os dejo en enlace a la presentación de esta semana en redes sociales para que la conozcáis. 



     Y os dejo unas recomendaciones para cuidar nuestra salud mental. 

                                        

domingo, 8 de junio de 2025

MÁS LIBROS


     En una formación en Teruel sobre educación en la naturaleza a la que fue mi amiga Rosa, recomendaron varios libros y como este tema me llama la atención, le pedí a mi prima Marisol que me los buscase en la biblioteca en préstamo y encontró este que me he leído.

     Habla sobre lo que el autor llama "Trastorno por déficit de naturaleza" que independientemente de que exista o no como un trastorno, está claro que hoy en día existe este déficit en la sociedad.

Comenta los beneficios que tiene para la salud emocional el contacto con la naturaleza, la importancia de la renaturalización en la salud mental infantil, sobre esa prohibición de jugar en el exterior, en las zonas comunes,... por lo que se dice adiós al juego libre, además, desaparecen zonas exteriores para desarrollar un juego libre, y aumentan las zonas interiores donde desarrollar actividades por eso hay que reinventar el solar vacío, crear un diseño urbano verde para niños.

También habla de despertar de los sentidos y busca razones de por qué ya no se juega fuera a lo que contesta que se debe a la falta de tiempo y al miedo principalmente.

Explica el término ecofobia.

     La verdad es que está bien, pero no nos descubre nada nuevo si como yo, estáis de acuerdo en que hay que renaturalizar la vida. Además, está muy basado en Estados Unidos y se nos aleja bastante de nuestra realidad.

Al final del libro, propone cien acciones que emprender, actividades en la naturaleza para niños y niñas

"Cuando introducimos a un niño al mundo natural, conocer no es ni la mitad de importante que sentir". Rachel Carson.

Os dejo el enlace a su web por si queréis saber más sobre el tema.





     El siguiente libro también lo he cogido en préstamo de la biblioteca que es algo que estoy haciendo mucho últimamente, pues no hacía más que gastar en libros y algunos no tenía claro si me iban a ser útiles, así el que me gusta mucho, luego ya me lo compro para releerlo cuando lo necesite.

     Este me lo recomendó una amiga docente a la que se lo había recomendado otro amigo docente y la verdad es que me ha gustado mucho. 

     Está lleno de propuestas y explicaciones para aprender jugando tanto en casa como en el colegio. Habla del desarrollo psicomotor, del juego, del papel de las familias, de las etapas del niño,...

     Se trata del tercer libro de las autoras y la colección completa consta de seis libros que voy a ir intentando conseguir para ver si me sirven como este.   

      Muy recomendable diría para familias sobre todo, pero para docentes de etapas tempranas también.


 

domingo, 18 de mayo de 2025

Y SIGO CON LA "MATRACA"


     Pues aquí vuelvo a la carga de nuevo, y por qué otra vez justo ahora, os estaréis preguntando, pues porque tengo novedades médicas y porque se está complicando todo un poco más de lo esperado.


     Os hago un repaso rápido. 

     Comencé a sentirme mal el día 1 de diciembre, pero pensé que era el haber hecho muchas cosas ese día, el haber madrugado y el que hacía un tiempo horrible (me negaba el estar mal, no quería que fuese lo que sospechaba). 
     El lunes día 2 me fui al cole, pero ya me desperté sabiendo que algo no iba bien y que probablemente sería el último día que iría a trabajar, pero no imaginaba que esto se alargase tanto. 
     Dejé todo preparado en clase por lo que pudiese suceder (los autoinmunes nos conocemos muy bien cuándo nos va a pasar algo, cuándo nos va a dar un brote) y me fui directa a urgencias. 
     Allí me diagnosticaron pericarditis, algo que ya me era conocido porque tuve otra aguda en 2018 que me paralizó la vida por primera vez y varios amagos hasta entonces. 
     Al día siguiente mi médica de cabecera me dio la baja y comenzó mi tour por especialistas (comencé a combinar asistencia privada con la pública), diferentes pruebas médicas, algunas conocidas y otras nuevas, volvieron a aparecer de nuevo sospechas de posibles diagnósticos, se iba llenando cada vez más el pastillero, volvieron las "excursiones" a urgencias, probé nuevas terapias y tratamientos, me pusieron mascarilla,… 
     En definitiva, un rollo, pero como ya teníamos la experiencia de la otra vez, pensaba que todo iría más rápido. Error, nunca es igual nada en un enfermo autoinmune, depende de mil cosas. 

     Pues bien, aquí estoy seis meses y medio después con un diagnóstico de pericarditis aguda con derrame de líquido pericárdico y derrame de líquido pleural que no acaba de curarse. La parte buena, los derrames se han ido reabsorbiendo que es lo peligroso, la parte mala, la inflamación de la zona no disminuye y por consiguiente los dolores, el cansancio y la fatiga. 
     Pero además es que me están sucediendo otras "cositas" en el cuerpo (mi fisioterapeuta flipa y eso que está muy acostumbrado a mí desde hace tiempo) que hacen que vuelvan las sospechas de otros diagnósticos, así que ahora comenzaré el tour por otras especialidades médicas a las que ya solo iba a revisiones anuales como oftalmología, medicina interna o neurología entre otras. Por no hablar de que tengo 50 años y soy mujer y ya os podéis imaginar eso qué significa, descontrol hormonal que afecta a millones de cosas de las que no se cuenta nada.
   
                                                         
        Mi padre hace tiempo que me dice que van a echarme de la seguridad social, pero ahora añade que de la privada también 😁.     
             
     Durante este tiempo, es verdad que he tenido momentos de mejoría, pero que han durado poco, de hecho en marzo hubo un momento en el que pensábamos que iba a volver a trabajar y todo, pero de nuevo el cuerpo me frenó. Es como una montaña rusa, voy estando bien y mal a intervalos de tiempo. 

     Ahora ya sé que no voy a trabajar en este curso escolar y no tienen claro qué va a pasar con mi período vacacional, pero es lo que menos me importa, aunque he de reconocer que me apetecería ir de vacaciones ya que eso significaría que estoy curada de este brote, por si acaso, esta vez he contratado seguros de viaje, ya que he ido perdiendo dinero de viajes que estaban planificados antes de este brote. Pero el objetivo es septiembre, comenzar curso estando a tope.

     He vuelto al metotrexato, esa bomba química que nos pinchamos y que nos suele ayudar (estamos todos expectantes deseando que haga efecto y me controle el cuerpo como lo hacía durante los años en los que me lo recetaban), pero no por ello me han quitado otras medicaciones, ahora mismo creo que es de los momentos que más pastillas hay en el pastillero si no contamos las aspirinas de diciembre y enero que lo duplicaban 😵. También han descubierto que el origen de mi enfermedad es genético, aunque no tienen muy claro lo que acaba significando.
     Me han recomendado que frene, que igual me estaba acelerando al ir viéndome mejor y que vuelva a controlar la actividad que realizo, pero siempre me dicen que soy yo quien tengo que ir viendo cómo responde mi cuerpo y qué puedo y qué no puedo hacer, y os digo que lo noto enseguida. 

     Durante esta baja he tenido que oírme muchas cosas que otras veces no me habían dicho sobre mi cuerpo, mi aspecto físico, mi actividad diaria, etc., pero con ayuda de la terapia, aprendí a que no me afectasen, al igual que aprendí a llevar mi enfermedad de forma aceptada, aunque como algunas veces os digo, no es resignación, es aceptación, también tengo momentos de enfado, de rabia y de seguir pensando en por qué a mí, pero llevado con una sonrisa pasa mejor. 

     Y no quiero dejar de seguir luchando contra MUFACE. Desde el día 91 de baja, comienza a pagarme y es un desastre, tengo que estar pendiente de lo que me pagan, lo hacen al mes del mes, es decir tardan en pagarte, además ingresan el dinero a día 10, pero mis pagos van a día 1, ... y más que os podría contar. Que no sé qué pinto yo en la mutua si además elegí la sanidad pública, ya me podían haber borrado junto a otros tantos compañeros. 

     En definitiva, ya veis que somos "raros" por todo lo que nos pasa, "invisibles" porque aparentemente no se nos aprecia que estemos enfermos, porque somos un grupo de enfermedades desconocidas de cara al público (solo nos entendemos entre nosotros), porque como con otras enfermedades no se investiga lo suficiente, "viajeros" porque nos visitamos todas las consultas médicas, "pobres" porque además de la medicación de nuestra receta electrónica, nos dejamos un dinero en fisioterapia, psicólogos, terapias alternativas, suplementos, medicaciones complementarias que no están cubiertas,...

     Aquí abajo os dejo mis anteriores entradas en las que os contaba sobre mi enfermedad, sobre cómo me afectó mi primer año de vida y cómo compartí con Ingrid Mosquera cómo me afectaba a nivel laboral y una que rescato de 2020 donde no daba tanta "matraca", pero que ya empezaba a contar mis cositas 😉. 


El primer año de vida



     Pero quiero acabar esta entrada diciendo que seguiré, que os vais a cansar de leerme, que somos muchos los que estamos igual aunque seamos una parte pequeña de la población y eso que gracias a los diagnósticos y a algunos sanitarios formados, parece que se nos va diagnosticando antes, pero tenéis que conocernos y saber qué nos sucede para que no nos juzguéis a la ligera. 






domingo, 27 de abril de 2025

TRASTORNO DEL ESPECTRO AUTISTA (TEA). PARTE V

 


     Sigo aprovechando la baja para leer y ahora estoy alternando libros educativos con otros.

     Tenía pendiente este hace tiempo y mi prima Marisol me lo consiguió en la biblioteca y en vacaciones me lo leí. 

     Habla mucho de la desregulación, un concepto importante e interesante que todas aquellas personas que convivimos con personas con TEA deberíamos de conocer. 

      El autor nos cuenta cómo desde fuera podemos hacer que se desregulen, cómo se identifica en el momento, etc. 

     Otra parte que me ha parecido muy interesante es la de crear a partir de los entusiasmos, como dice el libro "son pasiones y aficiones con una conexión emocional. Son posibilidades para establecer una conversación en muchas ocasiones".

     Cuenta cómo al no entender los límites, a veces pueden resultar embarazosos sobre todo cuando son referidos a personas o pueden causar problemas por ejemplo si su fijación es tocarle los pies a las personas, en este caso hay que enseñarles el momento y el lugar.

     También señala que es importante el conocimiento del cuerpo por si acaso para cuando presentan movimientos involuntarios, le da mucha importancia a este conocimiento corporal. 

     Dice que la memoria emocional a veces puede ser un problema al asociar ciertas circunstancias con el miedo, otro factor que hay que aprender a trabajar con ellos. 

     Como maestros, nos recomienda buscar los puntos fuertes y los talentos: 
  • Poner atención en su potencial y no en su reputación. 
  • Ayudar en vez de controlar. 
  • Relación y comprensión familia. 
  • Comprender el autismo como una identidad de la persona. 

     El libro va contando toda la vez que pone ejemplos de personas con autismo, cómo se dieron ciertas situaciones, por qué sucedieron y cómo se solucionaron. 

     Hay un capítulo donde las familias cuentan sus experiencias y otro donde personas con autismo adultas cuentan sus experiencias y uno final con preguntas frecuentes. El de familias y personas con autismo son interesantísimos, leer sus aportaciones está genial. 

     Es un libro que sin duda recomiendo.