Hace unos días, Ciudadanos proponía mantener abiertos los colegios al final de junio y principio de septiembre para poder conciliar de esta forma la vida familiar.
Que por cierto en Aragón a través del programa abierto en vacaciones ya se está llevando a cabo en algunos centros públicos donde existe la demanda.
Sé que se trata de un tema complicado y entiendo que muchas familias al llegar las vacaciones de los niños tengan problemas de organización (yo desde mañana soy tía a media jornada y porque estoy de baja, sino serían los abuelos los encargados), pero la solución no está en que los niños permanezcan más horas en los centros escolares, sino en que la sociedad debe de tomar otro rumbo, tienen que producirse cambios a otros niveles, mucho más complicados, pero no imposibles.
Como leí en twitter "Conciliar es que los padres puedan pasar más tiempo con sus hijos, no los docentes con sus alumnos".
No sería normal que se solicitasen medidas para conciliar mejor, un reparto más equitativo del calendario escolar, más posibilidades de permisos, reducciones de jornadas,... Otras opciones en definitiva para que las familias puedan permanecer juntas, no los niños con sus maestros.
Durante los últimos días en las redes sociales se ha abierto un debate que se veía venir entre algunos "gurús" educativos y maestros y profesores.
Todo se ha iniciado cuando David Calle, profesor de YouTube nominado al Global Teacher Prize, hizo unas declaraciones que después ha matizado, pero que en su momento fueron a mi parecer muy poco acertadas.
Yo llevo mucho tiempo reflexionado sobre este tema, pues como un amigo me dijo hace un tiempo soy una "yonki del conocimiento", lo reconozco, tengo un problema con el aprendizaje, asisto a todo tipo de formación que cae en mi poder y en los últimos tiempos estoy viendo cómo está cambiando.
Asisto a actividades donde tengo que tocar, hacer el "payaso", expresar o jugar con desconocidos, que seguro que estas técnicas son valiosas, no lo dudo, pero que cada uno debido a nuestras características personales, pueden resultar más o menos incómodas. En mi caso concreto voy para aprender o profundizar sobre ciertos temas, no para conocer gente ni divertirme, eso lo hago yo cuando y con quien quiero. Como dice Jordi Martí "El eduentertainment se nos va de las manos".
Por otro lado, está el tema central de este artículo, los gurús educativos, esos que no han pisado un aula o que hace más de 10 años que ya no lo hacen y nos dicen cómo tenemos que actuar en nuestras aulas a los que sí que estamos en ellas día a día.
Y comparto la idea que escuché hace poco de que parte de la culpa de que haya tanto gurú que se crea en posición de decir la primera sandez que se le ocurre es también nuestra, porque llevamos demasiado tiempo haciéndoles caso y jugando al juego que les conviene a las empresas que los aúpan.
Tomo algunas de las palabras de Nando López en facebook que reflejan la situación. Este curso he visitado más de 100 institutos de toda España donde me han llamado para hablar de alguno de mis libros. Y sí, he encontrado profesores que se quejan de ciertas situaciones. Pero no porque sean "pesimistas ni perezosos", sino porque les duelen (mucho) sus alumnos.
Docentes que trabajan en centros de difícil desempeño con alumnado en riesgo de exclusión social. Docentes que han lidiado con situaciones de maltrato familiar en algunos de sus estudiantes. Docentes que piden ayuda a las instituciones y sólo obtienen silencio.
Docentes con 300 alumnos al año que hacen malabares para darles una educación personalizada. Con 30 estudiantes o más por aula. Con un orientador para todos los alumnos del centro. Con una burocracia que no deja de aumentar y unos medios que no dejan de decrecer.
Docentes desprestigiados por medios y empresas interesados en ello. De quienes se cuestionan la formación, la preparación o el método de acceso. A quienes se infravalora en 1 tuit o en 1 artículo y se compara con otros países sin analizar las realidades socioculturales de ambos.
Docentes que sobreviven a leyes educativas impuestas sin consenso y de manera chapucera y precipitada. Que luchan contra los guetos que se están creando día a día gracias a medidas segregadoras que convierten a muchos de sus alumnos en carne de cañón. Docentes a quienes este año he visto llorar de impotencia -sí, literalmente- después de confesarme que no saben cómo sacar adelante a parte de su alumnado y que están agotados de darse de bruces con realidades sociales que los superan y ante las que no encuentran apoyos.
Y claro que hay docentes que no se esfuerzan tanto. Y docentes que yo no querría en el aula. ¿En algún oficio todos sus profesionales son intachables? Seamos críticos -y autocríticos- con eso, pero no echemos por tierra a todo un gremio ni creamos que denunciar es pesimismo.
Denunciar es pelear por lo que es justo. Y lo que es justo es que todos nuestros alumnos, tengan el contexto social y familiar que tengan, puedan acceder a las mismas oportunidades. Que la educación sea la herramienta que les permita construirse, crecer, mejorar. Hay demasiadas vidas allí como para mordernos los labios y no pelear por ellas.
Porque son sus vidas. Son nuestros alumnos. Y es su -nuestro- futuro.
Pero también han sido muy acertadas las de Toni Solano en su blog al que os dejo enlace
Llevo ya trabajando 20 cursos y algo común a todos ellos es el ver cómo nos enfrentamos entre nosotros, cómo la sociedad nos desprestigia, cómo intentamos cambiar pero encontramos trabas de todo tipo, cómo desde las administraciones no se valora la educación y no se nos apoya,... Pero desde la aparición de estos personajes, las divisiones y enfrentamientos son más notables, algo tendrán que ver.
Ayer tuve el lujo y el placer de asistir a una formación en el CIFE María de Ávila de Zaragoza, organizado por un claustro diverso, el del CPI Senderos.
Fue una de esas actividades que te "llegan", de las que quieres más y que te hacen replantearte tu propia forma de ser y de actuar y aún más la educación que quieres. En este proceso yo ya llevo un tiempo de reflexión y experiencias como la de ayer me hacen replantearme aún más mis pensamientos. Resultó ser una mañana dura debido a mi estado actual, pero mereció la pena el esfuerzo sin duda.
Necesitamos mucha más formación en este sentido, primero como personas y como docentes y después para poder ponerla en práctica en el aula con nuestros alumnos.
En los últimos tiempos, se nos está ofreciendo formación relacionada con estas líneas que viene de entidades privadas, pero no podemos seguir gastando nuestros sueldos en ello, creo que la DGA y en concreto la parte de formación del profesorado, debería de tomar nota de que un sábado a finales de curso, más de 160 personas se apuntaron a esta I Jornada y más de la mitad se quedaron fuera. Y los asistentes pedimos más, con calma como hay que hacerlo, con tiempo para reflexión, con ayudas para que después se puedan llevar al aula,... Al final, todo ello repercute en la mejora de la escuela pública y en la educación de los niños que es por quien lo hacemos todo.
La forma además de "hacernos ser los alumnos" pasando por los talleres y los ambientes, fue todo un acierto y eso que hubo problemas con las inscripciones y algunos terminamos en talleres que no habíamos elegido, pero que en mi caso me hicieron poder sentir en mi propia persona ese "acompañamiento".
Llegué a un taller de música en el que había que moverse, saltar, cantar y no parar y en mi estado, era complicado. Le conté a Carla que era quien lo llevaba mi situación y durante el tiempo que duró la actividad noté esa mirada, ese cuidado en la otra persona, ese acompañamiento del que nos había hablado Patricia. Sentí lo que cualquiera de mis alumnos deberían de sentir y fue una experiencia preciosa que me hizo pensar.
Cuando hablo de innovación, para mí es esto, es trabajar las emociones, es manipular, actuar, es respetar los ritmos, los intereses, respetar las diferencias, es cambiar la mirada, en definitiva es dejar ser.
Concluyo diciendo que esta es la escuela que quiero para mí y para todos los niños y como dijo alguien ayer, "si no podemos crear estos colegios, tomemos los ya existentes", el cambio se puede conseguir poco a poco y con personas implicadas y ayer creo que quedó claro que en ese proceso estamos muchos.
Tengo que dar las gracias a Carol Calvo por compartir conmigo sus fotos, pues algo sucedió con mi móvil y la mayoría de las que yo hice, se perdieron. Esto es parte de la verdadera magia de nuestro trabajo, las redes que se forman al compartir.
Hoy ha "caído" en mis manos este vídeo y me ha parecido muy interesante compartirlo con vosotros.
Nos hace ver desde otra perspectiva, pero sobre todo, nos hace darnos cuenta de cómo miran los niños, cómo su inocencia y su falta de prejuicios debería servirnos de ejemplo.
Os dejo mi valoración personal de los últimos 2 libros que me he leído.
"¡Estate quieto y atiende!" de Heike Freire. Está muy dirigido para aclarar muchas dudas de los alumnos con déficit de atención o con hiperactividad, pero visto desde otra perspectiva muy interesante. Lo compré pensando que iría más encaminado como su anterior libro, pero aún así le he sacado alguna idea.
"Aprendizaje emocionante" de Begoña Ibarrola. Neurociencia en estado puro relacionada muy bien con la parte emocional. La primera parte explica de manera muy clara el funcionamiento de nuestro cerebro, para después contar cómo funcionan las emociones y acabar relacionándolo todo.
Esta semana está siendo especialmente dura y ya os podéis imaginar por qué.
Se nos está demostrando a las mujeres que no estamos seguras, que seguimos en una sociedad peor aún casi en algunos casos que lo estaban nuestras abuelas.
Pero independientemente de nuestros sentimientos y emociones, es el momento de hacer una autocrítica constructiva y ponernos a trabajar desde todos los ámbitos de la sociedad, pero en nuestro caso compañeros docentes, desde el que tenemos más cercano: la educación.
Es verdad que necesitamos más formación en ciertos temas, pero querer es poder y hoy en día, internet nos ayuda mucho en esta labor.
Existen multitud de páginas de organismos, instituciones, compañeros,... de las que podemos obtener recursos para poder llevarlos a nuestras aulas, eso sí, siendo muy críticos y exigentes en esta selección.
Necesitamos tratar más contenidos de educación sexual, de coeducación, de educación para la igualdad en nuestras aulas.
Más trabajo en competencia emocional, en igualdad, desde las edades más tempranas, desde infantil, pues los que trabajamos en estos niveles, observamos cómo nuestras alumnas quieren ser princesas rescatadas por caballeros, cómo se valoran por el aspecto físico de ellas mismas o incluso el de sus madres, cómo ellos tienen actitudes machistas, sin olvidarnos de esos niños de 4 y 5 años que se desapuntan de zumba porque el resto de amigos se ríen de ellos, que quieren ir a bailes modernos pero el resto de compañeros en primaria les dicen que es "para niñas", (hoy es el Día Internacional de la Danza), cuando la danza, el movimiento y el baile tienen efectos positivos sobre el aprendizaje según la neurociencia.
Otro factor muy importante en nuestro terreno y al que por suerte, en los últimos tiempos se le está dando la importación que se merece, es la hora del recreo, ese momento en el que el fútbol "reina" en la mayoría de patios escolares, relegando a muchos alumnos a un segundo plano, generalmente chicas, pero que como he dicho, por suerte, muchos docentes nos estamos implicando en la transformación de estos tiempos y espacios para conseguir la participación e inclusión de todos y con ello generar actitudes positivas de igualdad.
Observemos los libros de texto y seamos críticos con ellos, enseñemos a los niños a ver con otra mirada, a poner en juicio lo que se muestra en los libros, en los cuentos,... mostremos historias de logros en igualdad, aprendamos a convivir, a valorar al otro como se merece, a regalarnos palabras bonitas, ...
Nos queda tanto trabajo por hacer, pero entre todos confiemos en que algo cambie.
Hace días que quería escribir una entrada referente a este tema, lo que yo llamo "la privatización de la enseñanza".
Cada vez más estamos viendo cómo las empresas privadas y las entidades bancarias están presentes en el terreno educativo, ya sea como formación del profesorado o como recursos para el aula.
A mí personalmente, este proceso me da miedo, veo una intromisión de ciertos sectores en educación y con ello una privatización de la misma.
Aquí os dejo algunos ejemplos.
Samsung ha diseñado una aplicación para combatir el acoso escolar para la que necesitas disponer de unas gafas virtuales y unos contenidos previo pago.
La editorial Edelvives todos los años celebra unas Jornadas que son parte gratuitas si llevas la totalidad de sus materiales escolares en el colegio, parte becadas si llevas algunos o previo pago para el resto de docentes.
Una de las "muchas cagadas" que trajo la LEYWERT o LOMCE fue establecer que no era discriminar el educar por separado a ambos sexos en los colegios.
Ante varias demandas, el Tribunal Supremo ya les dio la razón y ahora lo ha hecho el Tribunal Constitucional.
La verdad es que no me sorprende conociendo lo politizada que está la justicia en este país, sobre todo en estas esferas.
En mi comunidad, los colegios segregadores, casualmente pertenecen a una "institución religiosa" que además acaba de ganar otros juicios para ser concertada, todo casualidades parece ser.
Para mí, segregar, separar o como lo llamemos en crear desigualdades, da igual por el motivo que se lleve a cabo. Siempre es para no mezclar, para evitar que unos sujetos se junten con otros.
Llevamos mucho tiempo que desde las aulas trabajamos coeducación, valores,... para evitar estereotipos machistas tan arraigados en nuestra sociedad y por los cuales cada vez hay más casos de violencia de género. Vemos actitudes discriminatorias en nuestro día a día y luchamos para que desaparezca, para que aprendan estos niños a valorar al otro como se merece, de igual a igual. Lo hacemos a través de juegos, literatura, canciones, trabajando en igualdad,... y noticias como estas nos tiran por tierra todo aquello que hemos conseguido.
Os dije al comienzo de este blog que os iría recomendando libros relacionados con educación que me resultasen interesantes por alguna causa, pues esta baja me ha permitido acabar de leer algunos que tenía pendientes o a mitad o simplemente sentarme a escribir esta entrada.
Aquí una reseña de algunos de ellos.
"Movimiento y lenguajes" 2017, Editorial Graó. Son las actas de unas Jornadas llevadas a cabo donde diferentes personas de ámbitos muy diversos reflexionan sobre la relación entre el movimiento y todos los aprendizajes, en especial con los lenguajes.
"Neuroeducación en el aula", 2017, Jesús Guillén, Editado por él mismo. Después del de Francisco Mora que ya os reseñé en otra entrada, es de los libros que he leído sobre el tema más sencillos y clarificantes, que abora temas como la lectura, las emociones, el juego, el arte, el ejercicio o la cooperación.
"Bajo la piel del lobo" Eva Martínez Pardo, 2017, Editorial Graó. Un libro que nos habla de literatura infantil, de cuentos tradicionales (en sus versiones originales), pero sobre todo de educación emocional.
"Moverse en libertad", 2016, Emmi Pikler, Editorial Narcea. Aunque el libro original es de antes de 2016, se ha reeditado de nuevo. Es otra visión de la motricidad en los niños, otra forma de "mirar" y de actuar en el ámbito psicomotor, tan importante para posteriores aprendizajes.
"La psicomotricidad en la escuela", Pilar Arnaiz y otros, 2001, Ediciones Aljibe. Este libro lo tengo yo desde 2003, ahí van años, y me gustó la perspectiva que daba sobre el tema, tanto que años más tarde en el curso 2007/2008 hice la formación en psicomotricidad Aucouturier que por entonces ofrecían los CPR cada año en una localidad durante un curso escolar y yo asistí en Ejea de los Caballeros. Lo he releído estos días pues en un curso al que asistí hace poco lo nombraron y como últimamente en este tema estoy profundizando, decidí buscarlo. Es muy recomendable para desarrollar el ámbito psicomotor también desde el enfoque Aucouturier.
Pero no todo lo que he leído me ha interesado por igual.
"Aprender a practicar mindfulness", Vicente Simón, 2011, Editorial Sello. Este libro no me ha gustado. Me lo habían recomendado por lo escéptica que estoy siendo con este tema y un poco creo también por mi situación actual personal. No es para niños ni relacionado con la educación, está dirigido a personas adultas que quieran empezar con el tema. En definitiva, no me ha aclarado nada y sigo pensando lo mismo sobre este tema.
En los últimos meses se están concediendo conciertos educativos a colegios que segregan por sexos, a colegios que pertenecen a "cierta institución religiosa" y lo peor es que esos conciertos los está dando la justicia, el tribunal constitucional.
Cuando comenzaron los rumores sobre los conciertos a estos centros en Zaragoza, y comenzaron a denegarlos, desde el colegio, salieron informaciones a las familias diciéndoles que se tranquilizaran, que tarde o temprano, estaban segurísimos de que la justicia les daría la razón, como para no estarlo, esa justicia forma parte de su "institución".
Pero además son centros que segregan al alumnado por sexos, dicen que somos diferentes y nuestros avances en materia educativa tienen que seguir caminos diferentes. Creo que en sus colegios no tendrán niños con cabezas de niñas o niños con cabezas de niños pero pensando en otros niños, o cualquier otra variedad de las que puedan darse hoy en día.
La riqueza precisamente está en la diversidad, en la mezcla, pero claro de eso tampoco saben pues en sus centros no hay inmigración, pobreza o tantas otras casuísticas que se dan en nuestras aulas públicas.
Últimamente los docentes nos apuntamos a un bombardeo y sobre todo los de infantil (incluida yo por supuesto).
Parece que tenemos la necesidad de probarlo todo, de "innovar" como dicen por ahí, pero en el fondo, lo que sucede es que el sentimiento que se esconde tras de ello es que no estamos contentos con la educación que estamos impartiendo, pues vemos que tenemos que actualizarnos, adaptarnos a los pequeños que nos llegan cada vez más diferentes.
Uno de los temas que más están calando es la atención plena o mindfulness y por qué, pues porque nos hayamos en un momento caótico, en una sociedad cambiante, rápida en la cual la mayoría de nuestros niños están sobreestimulados, perdiendo la esencia de lo que realmente vale.
Aquí os dejo 2 artículos, uno relacionado con la necesidad de que los niños jueguen al aire libre
Cuando surgió la idea de crear aulas de 2 años en algunos centros, me pareció una idea en principio bastante buena, pero conforme se han ido creando han ido apareciendo las dificultades.
Son aulas con una dotación inapropiada y escasa (como todas las demás) para la edad, en centros que no suelen estar preparados para aceptar a estos niños tan pequeños y que poco se les ayuda a ello desde la administración.
El proceso de admisión también está trayendo problemas, pues desde los centros se observa que algunos de los niños que están matriculados en la escuela pública en el aula de 2 años, al curso siguiente se marchan a la escuela concertada, lo que conlleva pérdida de alumnado en la escuela pública y además quitarle la opción a familias que sí que quieren que sus hijos permanezcan durante toda la escolaridad en ella que no tengan plaza.
En resumen, otra idea estupenda más pero que se lanza sin tener la suficiente preparación previa en mi opinión.
Durante la semana pasada se han votado los proyectos de tiempos escolares en Aragón, esa forma encubierta a mi parecer que la DGA diseñó para darnos la oportunidad de tener una jornada continua en los colegios. Y digo encubierta porque no entiendo qué tiene que ver la innovación con la jornada continua. Quien quiere innovar lo hace independientemente de la jornada escolar que tenga, pero por otro lado, son proyectos innovadores que la administración suma a su lista.
Dejando este hecho aparte, cabe señalar también la injusticia del 55% de las votaciones de las familias que conlleva esa norma. En qué tipo de votación democrática se exige este porcentaje???. Algo que ha conseguido que centros con mayoría de SI en sus votaciones se hayan quedado sin el cambio de jornada por menos de 10 votos, en algún caso por 2 o 4 votos como el CEIP Foro Romano de Cuarte de Huerva.
Pero voy a poner en voz alta unos pocos más de mis pensamientos sobre el tema.
Desde el principio he estado totalmente a favor de la jornada continua y no porque yo sea maestra y me vaya a beneficiar de ella como todo el mundo piensa, sino porque creo que es lo mejor para los niños. He trabajado en muchos centros diversos con características diferentes pero lo que siempre tienen en común es lo poco productivas que son las tardes. Además mis sobrinos en Mallorca la disfrutan y ver lo que cunde la tarde me acabó de convencer. Disponen de tiempo hasta para hacer los deberes (sí lo sé, yo estoy totalmente en contra, pero muchos docentes mandan), para descansar, hacer extraescolares o disfrutar de su tiempo, no olvidemos que son niños.
No voy a dar aquí justificaciones a favor de la continua como las explicaciones a favor de la neurociencia, la digestión, el sueño, los tiempos vitales, los horarios,... porque para eso ya hay informes a favor y en contra. Lo que sí me gustaría es que antes de hacer comentarios las familias se informasen más, pues lo más oído es "qué voy a hacer con mis hijos cuando yo trabajo" sin saber que los niños pueden permanecer en el centro escolar las mismas horas que lo hacen ahora y con el mismo coste, el precio del comedor escolar y además como marca esta orden, con refuerzos y talleres y todo ello impartido por los maestros del centro.
Sí por los maestros, esos que supuestamente vamos a trabajar menos, pero que haciendo el cómputo de horas vamos a trabajar alguna más, perdiendo de esta forma derechos adquiridos, pero aún así la votamos porque insisto, creemos que es lo mejor para los niños. Y no negaré que el día que me pueda ir del colegio a las 15.00 (sin comer) será estupendo. Pero no es lo que desearíamos todos en nuestros trabajos??? Poder tener las tardes libres?? Por qué los maestros no podemos querer lo mismo que las demás personas??. Una vez un padre en una reunión en la que estábamos explicando un proyecto de tiempos escolares me preguntó directamente acerca de este tema y mi contestación fue "si piensas que por tener esta jornada voy a estar más contenta y descansada y que tu hijo pasa conmigo una media de entre 6 y 8 horas al día, no crees que mi estado de ánimo repercutirá también en él??".
Tampoco sé por qué no se evalúa el funcionamiento y los resultados de los primeros centros que tuvieron jornada continua (incluyendo por supuesto a Monzón III aunque sea de otro tipo) y esos resultados se hacen públicos. Pero además sería una buena opción que incluyesen encuestas de satisfacción para familias y alumnos, no nos olvidemos de los niños que al final son por los que se hace todo. Sé que llevamos poco tiempo con este tipo de jornada en algunos colegios, pero sé que ya se aprecian los cambios y se podrían publicar.
Mientras tanto aquí os dejo el enlace a la lista no oficial (aunque el Heraldo en ocasiones parece el medio más oficial) de centros que han aprobado los proyectos de tiempos escolares para el curso que viene.